Que un depósito se resurta del otro
Un campo en la ficha del almacén, y Odoo crea las rutas solo.
El caso es el de siempre: hay un depósito central y varias sedes u obras que se abastecen de él. La forma manual es que alguien mire qué falta y cargue traslados. La forma que corresponde es configurarlo una vez.
En la ficha del almacén de destino hay un campo Reabastecer desde donde se tildan los almacenes que lo abastecen. Al guardar, Odoo crea automáticamente las rutas necesarias para que el material pueda venir de ahí, y a partir de ese momento los productos tienen esa opción disponible.
Esto por sí solo no genera ningún movimiento: habilita el camino. Lo que dispara los traslados es una regla de reordenamiento cargada en ese almacén, que cuando el stock baja del mínimo genera el traslado desde el central en vez de una orden de compra.
Requiere tener activadas las Rutas multietapa en Inventario > Configuración > Ajustes. Sin eso, el campo no aparece.
La regla que dispara el traslado
Mismo formulario que para comprar, cambiando la ruta.
Las reglas viven en Inventario > Operaciones > Aprovisionamiento > Reabastecimiento. Cada una define un producto, una ubicación, una cantidad mínima, una cantidad máxima y una ruta.
La ruta es el campo que decide todo. Con la ruta de compra, cuando el stock baja del mínimo Odoo arma una solicitud de cotización al proveedor. Con la ruta de reabastecimiento desde otro almacén, arma un traslado interno desde el central. Mismo formulario, resultado distinto.
La ubicación de la regla tiene que ser la del almacén que se quiere reponer. Es el error más frecuente: se carga la regla sobre la ubicación del central y después nadie entiende por qué la obra nunca se resurte.
El campo Activar funciona igual que en compras: en Manual la regla solo sugiere y alguien confirma; en Auto el traslado se genera solo. Para movimientos entre depósitos propios, automático suele ser seguro: no compromete plata con nadie.
Los plazos del traslado
Mover entre depósitos también tarda, y ese tiempo se configura.
La ruta de reabastecimiento tiene su propio plazo: los días que tarda el material en llegar del central a la sede. Se carga en la regla de abastecimiento de esa ruta, en Inventario > Configuración > Gestión del almacén > Reglas.
Ese plazo entra en el mismo cálculo que los de compra: Odoo lo resta de la fecha en que se necesita el material para saber cuándo hay que disparar el traslado. Si dice cero y en la realidad son tres días, todo va a llegar tarde sin que nada avise.
Para la cadena completa hay que sumar dos plazos cuando el central tampoco tiene stock: primero comprar, después trasladar. Odoo encadena las dos cosas —genera la compra en el central y el traslado a la sede— y suma los tiempos. Ver esa cadena armada es la mejor prueba de que la configuración quedó bien.
Reponer contra pedido
La alternativa a las reglas de mínimo y máximo: no tener stock y pedir cuando hace falta.
Hay productos que no conviene tener en stock: caros, a medida, de baja rotación. Para esos existe la ruta de reposición bajo pedido, que se activa en la pestaña Inventario del producto.
Con esa ruta, cuando aparece una necesidad —una entrega, un traslado, un consumo— Odoo genera en ese momento la compra o el traslado por esa cantidad exacta, sin esperar a que el stock baje de ningún mínimo. El movimiento generado queda encadenado al que lo pidió.
La contracara es el plazo: como no hay stock, el pedido que lo necesita va a esperar todo el tiempo de aprovisionamiento. Sirve cuando el cliente o la obra pueden esperar; no sirve para material de uso inmediato.
Las dos estrategias conviven sin problema en el mismo catálogo, y de hecho es lo habitual: mínimos y máximos para el material de todos los días, bajo pedido para lo especial.